Carne muerta
El 14 de noviembre del 2011 fue el peor año de nuestras vidas: el Día del Olvido, el día en que todos los hombres fueron borrados de la faz del planeta. Los días que llegaron después fue un tiempo de gran tribulación. El mundo se venía abajo. El sistema creado por el hombre escapaba al control de las supervivientes. El aislamiento rompió la cadena de mando y núcleos anarquistas comenzaron a hacer frente al gobierno autoritario establecido en la Tercera Región Militar de Valencia. Pero lo peor todavía estaba por llegar. Tres días después del Día del Olvido, los hombres regresaron de sus tumbas y, a partir de ese momento, comenzó la verdadera carnicería.
Carne muerta es una distopía de un futuro cercano en el que las mujeres tratan de rehabilitar su mundo; un mundo mutilado y hostil lleno de peligros. A través de los ojos de la científica Joana Emmanuelle Sans exploramos un Madrid repleto de anarquistas, activistas republicanas y sectas religiosas que tratan de imponer su propio orden en un universo caótico en el que cualquier sentido racial se ha desintegrado. Por otro lado, la novicia María, de la Abadía de San Marín de Peñalba, explorará un mundo apocalíptico en donde el mal reside más allá de las criaturas resucitadas y se esconde en los corazones de las últimas supervivientes. El eterno conflicto moral entre el bien y el mal enmascarado tras un Apocalipsis de dimensiones bíblicas.
Pero la mayor pregunta que esconde «Carne muerta» es ¿por qué los hombres y no las mujeres? La respuesta puede ser más horrible de lo que parece a primera vista. Una novela zombi que comienza en España y viaja a través de Portugal hasta la remota ciudad de Jerusalén en Oriente Medio.