Penitencia
Por Juande Garduño:
De Joe Álamo solo había leído algunos relatos que me dejaron muy buen sabor de boca, y había escuchado mucho hablar de su antología El Enviado, que fue nominada a los premios Ignotus de terror en 2008.
Debo agradecer a Joe algo, y es que me ha sacado del bloqueo lector que tengo. Hacer algo así ya tiene mérito porque llevaba seis meses sin leer una novela. Pero bueno, centrémonos en la historia en sí, que tiene miga.
El Segador es un asesino en serie al que le gusta torturar a sus víctimas, tiene un cuchillo y sabe cómo usarlo. El inspector Aguirre, cínico, de primeras antipático y con un pasado amargo, es enviado por La Agencia para investigar el caso, dando lugar a una peligrosa investigación cargada de asesinatos.
Esta novela es como un cubo de rubik o un puzle. Álamo se encarga de ir mostrándonos las piezas y somos nosotros los que tenemos que ir moviéndolas para que encajen poco a poco. Los distintos hilos que van surgiendo se van “cosiendo” al paño que es la trama principal formando un curioso bordado.
La verdad es que lo que más me ha sorprendido ha sido la manera que tiene Joe Álamo de transformar la historia, ya que lo va haciendo tan poco a poco que solo cuando llegas al final te das cuenta de que ha estado jugando contigo desde el principio. La idea con la que partió a la hora de crear la trama y que solo sabremos al final es simplemente genial.
Narrada con una prosa más que correcta, nos paseará por distintos escenarios, todos ellos muy cercanos y que darán más empaque a la cosa: El típico barrio donde todos crecimos, el bar de confianza, la iglesia en la que hicimos la comunión, la carnicería de la esquina…
Además, Álamo crea unos personajes definidos, sólidos, y no mete paja a la trama, algo muy de agradecer para el lector. La estructura de la novela nos irá presentando poco a poco a Aguirre, Baldo, Gloria, Kike, El Segador, Gregorio y muchos más, engarzando sus destinos con habilidad, hasta llegar a un apoteósico final donde todas las tramas abiertas durante el camino quedarán resueltas.
Sin duda se podría decir mucho más de esta novela, pero lo suyo es que lo sepáis de primera mano porque la historia lo merece. Habrá que estar atento a este autor, porque parece que tiene cuerda para rato.